Contacto: 913597931 | 607716160 | info@espaciodesaludmadrid.com | | Gastos de envío gratis a partir de 50€
Herramientas de accesibilidad
La gastritis y la gastroenteritis infantil son ambas trastornos del sistema digestivo, con síntomas parecidos. Pero no son la misma enfermedad, no tienen las mismas causas y su tratamiento varía.
Frente a una diarrea infantil aguda o vómitos que duren más de 24 horas, la recomendación es acudir de inmediato al médico, pues el niño/a podría sufrir una deshidratación realmente peligrosa para su salud.
La gastroenteritis infantil produce la inflamación de la capa mucosa que recubre todo el tubo digestivo y protege boca, garganta, esófago, intestino delgado, intestino grueso, recto y ano.
La causa de la gastroenteritis infantil es, generalmente, la presencia de virus, parásitos o bacterias en el tubo digestivo de los niños . Pero también puede deberse a intoxicaciones por agua o alimentos contaminados, o por el uso de fármacos como: antiácidos, antibióticos, laxantes o tratamientos de quimioterapia, radioterapia, colchicina o digoxina.
Los virus son la causa más frecuente de gastroenteritis infantil. Los más comunes son:
Los síntomas de una gastroenteritis infantil por virus se caracterizan por una diarrea infantil líquida, sin presencia de moco o sangre en las heces, que puede conducir a una deshidratación grave. Otros síntomas son vómitos y, en ocasiones, fiebre, dolores musculares y cólicos abdominales.
Las bacterias que causan gastroenteritis en niños se transmiten al tocar reptiles, aves o anfibios, estar en contacto con perros o gatos con diarrea, o tras ingerir alimentos y aguas contaminadas.
Los síntomas propios de una gastroenteritis infantil bacteriana son diarrea infantil sanguinolenta y fiebre, aunque puede conllevar cólicos abdominales, anemia grave o lesión renal aguda. Aparecen entre uno y tres días después de la infección, tienen un inicio brusco y suelen remitir por sí mismos, sin tratamiento, en uno o dos días. En ocasiones, se alargan catorce días e incluso meses.
Los parásitos intestinales se dividen en dos grandes grupos: protozoos y gusanos. Infectan a los más pequeños mediante aguas contaminadas, alimentos infectados, por transmisión oral-fecal o a través de la piel.
Los síntomas de una gastroenteritis infantil parasitaria varían según el parásito y la resistencia del sistema inmune del pequeño/a. Pero, habitualmente conllevan diarrea infantil prolongada no sanguinolenta o intermitente, pérdida de peso y cansancio. Otros síntomas pueden ser: vómitos, cólicos abdominales, dificultad para dormir o picazón anal; pueden tardar dos semanas en aparecer y prolongarse hasta seis semanas.
La situación más grave de una gastroenteritis infantil es la deshidratación por la pérdida de líquidos, y requiere atención médica inmediata. Fijémonos en si:
El uso de medicamentos para tratar una gastroenteritis en niños sólo se da en situaciones puntuales y siempre bajo supervisión médica.
Las recomendaciones de los profesionales sanitarios para combatir la gastroenteritis en niños, son: